Los baños de vapor tambien llamados Hamam o baño turco pueden ayudar a proteger su salud, realza su apariencia, y le ofrece una suave relajación a su cuerpo y mente.
El vapor dilata los poros de la piel, favoreciendo la transpiración y la limpieza en profundidad.
No hay que confundir el baño de vapor con la sauna porque son dos tratamientos distintos, aunque ambos estimulen la sudoración, permitiendo purificar la piel y eliminar, a través de la epidermis, suciedad y toxinas.
El baño de vapor ejerce su acción a través de calor húmedo a temperaturas no superiores a 50 ºC, que se genera en un recinto saturado de vapor acuoso, desarrollando un efecto calmante sobre el sistema nervioso porque permite una total relajación.
Este efecto se puede incrementar con la instalación de un equipo de aromaterapia.
Existen cabinas prefabricadas que son de fácil montaje, o baños de vapor de obra, con la posibilidad de aprovechar al máximo el espacio disponible dotándolo además de una personalidad constructiva y decorativa que lo caracterice.
Ofrecemos una gran variedad de tamaños, versiones y complementos, siempre adaptándose a sus requerimientos y deseos especiales.